Cómo saber cuál es TU verdadera especialidad esotérica
(la que te elige a ti y no al revés)
Guía brutalmente honesta para dejar de probar todo y encontrar la práctica que te va a acompañar toda la vida (y que probablemente ya te está llamando a gritos).
Hay un momento en el camino esotérico en que te das cuenta de la verdad incómoda: no puedes (ni debes) ser buena en absolutamente todo.
Quieres tarot, astrología, runas, reiki, brujería verde, cábala, canalización, numerología, lectura de velas, péndulos… y acabas con 27 barajas, 8 cursos a medio hacer y una sensación permanente de “¿por dónde empiezo?”.
Te traigo la guía que me hubiera ahorrado 7 años de vida y varios miles de euros en formaciones que luego dejé colgadas.
1. La especialidad correcta no la eliges tú… te elige ella
Cuando una práctica está destinada para ti, pasan cosas que no puedes fingir:
- Piensas en ella a las 3 de la mañana aunque estés muerta de sueño.
- Te produce cosquilleo físico real: piel de gallina, calor en el pecho, nudo en la garganta o mariposas en el estómago.
- Encuentras libros, barajas, herramientas o cursos de esa disciplina “por casualidad” una y otra vez.
- Haces tu primera lectura, ritual o sanación y sale ridículamente precisa… aunque no tengas ni idea de técnica.
- Sueñas con sus símbolos o te despiertas con frases enteras de información que no buscaste.
Si nunca te ha pasado esto con nada, tranquila: todavía no has topado con la tuya.
2. Test rápido: ¿qué tipo de bruja / mago / lectora eres realmente?
- Cerebral, estructurada y le encanta complicarse la vida → astrología helenística, cábala hermética, geomancia, magia ceremonial Enochiana o salomónica.
- Caótica, hiperintuitiva y “lo siento en las tripas” → tarot, oráculos, lectura de velas, brujería del hogar, trabajo con velas y peticiones.
- Necesita resultados tangibles YA → reiki, sanación energética, péndulos, limpieza con huevo, imposición de manos.
- Ama lo ancestral, lo folclórico y lo que huele a tierra → runas, brujería tradicional, lectura de café o tabaco, cartas españolas, trabajo con antepasados.
- Le flipan los trances y los mundos invisibles → canalización, viaje astral, trabajo chamánico, mediumnidad.
- Es matemática y ve patrones en absolutamente todo → numerología, I Ching, astrología horaria, cuadraturas mágicas.
Sé honesta. La mayoría mentimos aquí y elegimos lo que “queda más cool” en Instagram. Spoiler: no funciona.
3. El método infalible de los 21 días (el que más convierte escépticos)
Elige máximo 3 candidatas que de verdad te den cosquilleo (no las que “deberías” querer).
Luego comprométete con cada una por separado:
Días 1-7 → estudio diario mínimo 30 minutos (libro, vídeos, apuntes… lo que sea).
Días 8-21 → práctica diaria real: lecturas a gente, rituales, meditaciones, sanaciones, lo que corresponda.
Al día 21 sabrás exactamente cuál:
- Te genera adicción sana al estudio.
- Te da resultados sorprendentemente acertados.
- Te hace sentir “esto soy yo en versión 2.0”.
El 90 % de la gente descubre su camino de por vida con este método.
4. Pregunta a tu linaje (funciona más de lo que crees)
Haz una meditación o una tirada sencilla preguntando:
“¿Qué herramienta usaron mis ancestros o mis guías para conectar con lo invisible?”
A muchísima gente le salen tarot, cartas españolas, runas, lectura de café o dominós… y luego descubren que sí, su abuela o bisabuela lo hacía a escondidas.
5. Señales claras de que ya te está eligiendo una práctica
- Te salen lecturas o rituales brutales desde el día 1 aunque no sepas técnica.
- Personas desconocidas te empiezan a pedir precisamente eso (“¿tú lees la mano?” aunque nunca lo hayas dicho).
- Sueñas con sus símbolos o te despiertas con información descargada.
- Sincronicidades absurdas con esa herramienta concreta.
6. Trampas que tienes que evitar sí o sí
- Elegir por moda o porque “da más dinero” (ahora mismo astrología y tarot en redes). Te quemarás en menos de dos años.
- Querer ser “bruja todoterreno”. Los grandes lectores y practicantes dominan 1-2 herramientas a nivel bestia.
- Gastarte miles de euros en certificados antes de saber si realmente te vibra.
7. El truco final (el que deja a todo el mundo con la boca abierta)
Coge tu baraja de tarot (o péndulo, o lo que tengas a mano) y pregunta literalmente:
“¿Cuál es la especialidad esotérica que estoy destinado/a a dominar en esta vida y que más me va a realizar?”
Saca tres cartas:
- La especialidad.
- El don natural que traes para ella.
- El mayor obstáculo o miedo que tienes que soltar.
Te prometo que la claridad que sale aquí es aterradora.
Al final, la especialidad correcta no es la que elige tu ego.
Es la que te elige a ti y no te suelta nunca.
Cuando la encuentres, lo sabrás en los huesos.
¿Cuál es la práctica que últimamente no te deja dormir?
Cuéntamelo en comentarios y te ayudo a descifrar si es la definitiva o solo un amor de verano esotérico. 🖤
—
¿Te ha resonado? Comparte este post con esa amiga que lleva años “probando de todo” y todavía no ha encontrado su camino.
(la que te elige a ti y no al revés)
Guía brutalmente honesta para dejar de probar todo y encontrar la práctica que te va a acompañar toda la vida (y que probablemente ya te está llamando a gritos).
Hay un momento en el camino esotérico en que te das cuenta de la verdad incómoda: no puedes (ni debes) ser buena en absolutamente todo.
Quieres tarot, astrología, runas, reiki, brujería verde, cábala, canalización, numerología, lectura de velas, péndulos… y acabas con 27 barajas, 8 cursos a medio hacer y una sensación permanente de “¿por dónde empiezo?”.
Te traigo la guía que me hubiera ahorrado 7 años de vida y varios miles de euros en formaciones que luego dejé colgadas.
1. La especialidad correcta no la eliges tú… te elige ella
Cuando una práctica está destinada para ti, pasan cosas que no puedes fingir:
- Piensas en ella a las 3 de la mañana aunque estés muerta de sueño.
- Te produce cosquilleo físico real: piel de gallina, calor en el pecho, nudo en la garganta o mariposas en el estómago.
- Encuentras libros, barajas, herramientas o cursos de esa disciplina “por casualidad” una y otra vez.
- Haces tu primera lectura, ritual o sanación y sale ridículamente precisa… aunque no tengas ni idea de técnica.
- Sueñas con sus símbolos o te despiertas con frases enteras de información que no buscaste.
Si nunca te ha pasado esto con nada, tranquila: todavía no has topado con la tuya.
2. Test rápido: ¿qué tipo de bruja / mago / lectora eres realmente?
- Cerebral, estructurada y le encanta complicarse la vida → astrología helenística, cábala hermética, geomancia, magia ceremonial Enochiana o salomónica.
- Caótica, hiperintuitiva y “lo siento en las tripas” → tarot, oráculos, lectura de velas, brujería del hogar, trabajo con velas y peticiones.
- Necesita resultados tangibles YA → reiki, sanación energética, péndulos, limpieza con huevo, imposición de manos.
- Ama lo ancestral, lo folclórico y lo que huele a tierra → runas, brujería tradicional, lectura de café o tabaco, cartas españolas, trabajo con antepasados.
- Le flipan los trances y los mundos invisibles → canalización, viaje astral, trabajo chamánico, mediumnidad.
- Es matemática y ve patrones en absolutamente todo → numerología, I Ching, astrología horaria, cuadraturas mágicas.
Sé honesta. La mayoría mentimos aquí y elegimos lo que “queda más cool” en Instagram. Spoiler: no funciona.
3. El método infalible de los 21 días (el que más convierte escépticos)
Elige máximo 3 candidatas que de verdad te den cosquilleo (no las que “deberías” querer).
Luego comprométete con cada una por separado:
Días 1-7 → estudio diario mínimo 30 minutos (libro, vídeos, apuntes… lo que sea).
Días 8-21 → práctica diaria real: lecturas a gente, rituales, meditaciones, sanaciones, lo que corresponda.
Al día 21 sabrás exactamente cuál:
- Te genera adicción sana al estudio.
- Te da resultados sorprendentemente acertados.
- Te hace sentir “esto soy yo en versión 2.0”.
El 90 % de la gente descubre su camino de por vida con este método.
4. Pregunta a tu linaje (funciona más de lo que crees)
Haz una meditación o una tirada sencilla preguntando:
“¿Qué herramienta usaron mis ancestros o mis guías para conectar con lo invisible?”
A muchísima gente le salen tarot, cartas españolas, runas, lectura de café o dominós… y luego descubren que sí, su abuela o bisabuela lo hacía a escondidas.
5. Señales claras de que ya te está eligiendo una práctica
- Te salen lecturas o rituales brutales desde el día 1 aunque no sepas técnica.
- Personas desconocidas te empiezan a pedir precisamente eso (“¿tú lees la mano?” aunque nunca lo hayas dicho).
- Sueñas con sus símbolos o te despiertas con información descargada.
- Sincronicidades absurdas con esa herramienta concreta.
6. Trampas que tienes que evitar sí o sí
- Elegir por moda o porque “da más dinero” (ahora mismo astrología y tarot en redes). Te quemarás en menos de dos años.
- Querer ser “bruja todoterreno”. Los grandes lectores y practicantes dominan 1-2 herramientas a nivel bestia.
- Gastarte miles de euros en certificados antes de saber si realmente te vibra.
7. El truco final (el que deja a todo el mundo con la boca abierta)
Coge tu baraja de tarot (o péndulo, o lo que tengas a mano) y pregunta literalmente:
“¿Cuál es la especialidad esotérica que estoy destinado/a a dominar en esta vida y que más me va a realizar?”
Saca tres cartas:
- La especialidad.
- El don natural que traes para ella.
- El mayor obstáculo o miedo que tienes que soltar.
Te prometo que la claridad que sale aquí es aterradora.
Al final, la especialidad correcta no es la que elige tu ego.
Es la que te elige a ti y no te suelta nunca.
Cuando la encuentres, lo sabrás en los huesos.
¿Cuál es la práctica que últimamente no te deja dormir?
Cuéntamelo en comentarios y te ayudo a descifrar si es la definitiva o solo un amor de verano esotérico. 🖤
—
¿Te ha resonado? Comparte este post con esa amiga que lleva años “probando de todo” y todavía no ha encontrado su camino.




Deja una respuesta